ELIMINACION DE EXCRETAS

El cachorro adoptado por su nueva familia humana, pasa por varias etapas de aprendizaje para adquirir la conducta de eliminación adecuada (lugar y momento elegidos por sus propietarios).

 

            Por un motivo estrictamente sanitario, el cachorro no debe tener contacto con otros perros o gatos, ni con sus deyecciones, hasta tanto su plan de profilaxis (desparasitación y vacunación) esté avanzado y su salud esté correctamente protegida. Es en esa etapa de la vida del cachorro (desde que llega a los 45 días a su nuevo hogar, hasta que puede salir a pasear a la calle) que se admite que realice sus eliminaciones dentro de la casa (en un lugar permitido). Así es como se le permite acceder a cierto lugar (cocina, lavadero, balcón) y sobre cierta superficie (papel de diario).

 

            Pero luego de haber alcanzado el estado sanitario adecuado, y estando en condiciones de poder realizar paseos fuera de la casa, se lo debe reeducar para que evacue afuera, durante sus paseos. Para ello, se indican ciertas pautas que deben ser llevadas a cabo con paciencia, teniendo en cuenta que se está trabajando con un cachorro, que tiene sus tiempos de aprendizaje que deben ser respetados.

 

1) Salidas frecuentes: los cachorros de 2 o 3 meses de edad, realizan evacuaciones cada 4 a 6 horas, y, por lo tanto, requieren entre 4 y 6 paseos diarios. Estos se irán espaciando a medida que el cachorro crezca, terminando por reducirse a 2 o 3 paseos diarios en los animales adultos.

 

2) Momento ideal para la salida: se debe sacar a pasear al cachorro en aquellos momentos en que es esperable que el mismo elimine:

            – inmediatamente al despertar

            – 15 a 30 minutos luego de comer

            – después de una actividad de juego o ejercicio prolongada

            – después de ingerir un gran volumen de agua

            – antes de dormir

 

3) Anticipación: Si Ud. observa a su cachorro con actitudes que indican que está a punto de eliminar (merodeo y búsqueda de un lugar tranquilo, olfateo, trayectos circulares en un área pequeña, posición agachada), es el momento oportuno para sacarlo a la calle. Si para llegar al exterior de la vivienda Ud. debe atravesar un pasillo largo, escaleras o ascensores, conviene llevarlo en brazos y sólo bajarlo al piso una vez afuera.

 

4) Castigo: sólo se utilizará el “castigo” por medio del reto verbal y gestual, si se lo encuentra en el acto de eliminación inadecuada (dentro de la casa, fuera de los papeles de diario). El reto consistirá en una palabra corta (“NO”, “BASTA”, “ALTO” o el nombre del animal), pronunciada en tono fuerte, con actitud de enojo (de pie, con los brazos en jarra, con el ceño fruncido)

 

4) Recompensa: Cuando encuentre al cachorro eliminando correctamente, en el sitio deseado, se lo recompensará con un “premio” (galleta, queso), acompañado de una frase alentadora (“MUY BIEN”, “BUEN PERRO”, etc.) pronunciada en tono calmado, relajado, con actitud sonriente, agachado a la altura del animal, acariciándolo.

 

5) Limpieza: Ante la eliminación inadecuada del cachorro, la limpieza de sus deyecciones debe hacerse en ausencia del animal (se lo puede encerrar momentáneamente), con productos de limpieza que eliminen los olores. Los productos de limpieza utilizados no deberán contener amoníaco ni lavandina. Una buena “receta” para eliminar el olor, es utilizar detergente, enjuagar, pasar agua oxigenada, enjuagar y finalmente limpiar con alcohol y dejar evaporar. También se podrá colocar una sustancia de olor desagradable para el perro (agua oxigenada, alcohol, vinagre, o soluciones comerciales para tal fin.) para impedir que el olor de la orina o la materia fecal se impregne en la superficie y estimule al animal a eliminar allí.

 

6) Modificación ambiental: Si el cachorro acostumbra orinar o defecar sobre papel de diarios u otro sustrato, éste deberá ser eliminado del sitio habitual. Por el contrario, si el animal sólo evacua en un lugar, se podrá colocar su comedero, sus juguetes o su cucha o manta en ese sitio, para contraindicarle el uso como lugar de eliminación.

 

7) Paseos: conviene sacar a pasear al cachorro por una zona tranquila o un espacio verde abierto, cuidando de hacerlo siempre en el mismo horario y realizando un recorrido similar. Durante el paseo es recomendable utilizar una correa corta para restringir el área de movimientos y estimularlo a elegir una zona para la eliminación. Se le debe permitir olfatear el piso, los árboles, objetos y superficies, ya que los olores de deyecciones o marcas de otros perros le servirán de estímulo. Durante los primeros paseos, se puede llevar los papeles de diario “usados” (impregnados con orina o materia fecal) y depositarlos temporariamente a los pies de un árbol para generar un estímulo olfativo.

 

8) Imitación: La observación de otro animal adulto que elimina en la calle, puede servirle al cachorro como ejemplo para imitar.

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